El órgano Conacher en perfecto estado de revista y el postconcierto maravilloso, con tertulia de órgano incluida.
Desde aquí, mil gracias a todos y cada uno de los miembros de la asociación por facilitarme la preparación y realiación del concierto, así como por ofrecerme el instrumento para futuros proyectos que ya se están fraguando.
Gracias especiales a la familia Bono y al sacerdote Manuel Ángel, bellísimas personas y grandes enamorados del órgano. Como ya os he dicho, quedo a vuestra disposición.